«En un escenario político-social desquiciado por los rigores del pensamiento unidireccional, la especulación inmobiliaria y el silenciamiento sistemático de cualquier voz discordante, este libro, compuesto por doce ensayos escritos por los autores más jóvenes e interesantes del panorama literario barcelonés, se erige en un grito dislocado y subversivo, necesario e impertinente, no exento de humor, y cargado de altas dosis de ironía. Un salvoconducto imprescindible para la supervivencia de la autonomía intelectual y el sentido lúdico orteguiano en estos tiempos abúlicos, grises y monocordes.»
Así se presenta esta obra en la que participan autores como mi viejo conocido, Hernán Migoya, y otros pedorros más de la nouvelle cuisine literaria catalana como Javier Calvo o Juan-Cantavella. No son los primeros, pero añaden un granito de arena más, al grito de auxilio de una Ciudad Condal convertida en un zoco para anglosajones de despedida de soltero y un amplio elenco de todo tipo de turismo cutresalchichero, entre otras virtudes de la urbe. [Vía]